Preguntas Frecuentes:

¿Qué hace un sacerdote?

Un sacerdote se involucra en las vidas de las personas en los momentos más memorables, tanto de gozo como de sufrimiento, en bautismos y bodas, en funerales y en visitas a hospitales. Celebra la Eucaristía con su congregación y trae consuelo y significado a la vida moderna a través de sus homilías. La mayoría de los sacerdotes diocesanos trabaja en las parroquias aunque algunos realizan trabajos especializados como el ministerio en el campus universitario, la prisión, en los servicios de salud y la capellanía militar; la educación, los retiros y la dirección espiritual; así como la administración diocesana. Sin importar la clase de trabajo que realice, todo sacerdote intenta incluir en su vida suficiente estudio, oración, ejercicio físico, ocio y recreación. Cuando todo esto se conjunta, producen un equilibrio en la vida que trae consigo un alto grado de satisfacción personal.

¿Se sienten solos los sacerdotes?

La soledad es parte inherente a cualquier vocación, en un momento o en otro. Es parte de la condición humana. Las personas casadas en ocasiones se sienten solas, aún cuando sus esposos e hijos les rodeen. Los sacerdotes siempre están rodeados de personas. Esta es una de las alegrías de ser sacerdote. Nos involucramos con las personas en los momentos más profundos de sus vidas: el nacimiento, el Bautismo, la Confirmación, la Primera Comunión, el Matrimonio y la muerte.¡Con frecuencia sucede que no tenemos tiempo para experimentar la soledad! Pero cuando la experimentamos, Jesús puede llenar ese vacío, como lo hace con las personas en sus distintas vocaciones.

¿Recibiré un pago?

Los sacerdotes no obtienen pago en el mismo sentido que las personas del mundo empresarial lo obtienen. Dado que un sacerdote no tiene una familia y dado que vive una vida sencilla, no necesita mucho dinero. Sin embargo, los sacerdotes reciben suficiente dinero para cubrir sus necesidades, para comprar y mantener un automóvil, para irse de vacaciones y hacer las actividades recreativas normales. Además, los sacerdotes reciben alojamiento y comidas por parte de la parroquia para la cual trabajan, de manera que sus gastos son mínimos.

¿Tendré tiempo libre, y qué puedo hacer con el?

Tenemos aproximadamente la misma cantidad de tiempo libre que la mayoría de adultos. Durante este tiempo, somos libres de hacer cualquier cosa que sea legal, moral y razonable para los adultos en nuestra situación. Algunas de las actividades más comunes son la práctica de algún deporte, ir al cine, ver la TV, leer, compartir con amigos, disfrutar al aire libre.

¿Alguna vez los sacerdotes se sienten atraídos al sexo opuesto?

Si, nos sentimos. No sucede nada con nosotros al momento de entrar al seminario que elimine las necesidades humanas normales, los sentimientos, los deseos. Como hombres célibes, elegimos canalizar estos sentimientos y expresar nuestro amor por otros en el más amplio de los sentidos el cual es diferente a las expresiones físicas restringidas y apropiadas para el matrimonio. Sin embargo, los sacerdotes pueden y tienen amistades castas con mujeres.

Los programas de formación sacerdotal discuten abiertamente los temas relativos al celibato y a las necesidades que los hombres que buscan seguir a Cristo como sacerdotes célibes tienen. Esta es una parte importante de nuestro programa de formación sacerdotal. Sacerdotes experimentados que han revisado nuestro programa de formación han declarado que el Seminario Mundelein prepara hombres en formación humana y espiritual para una vida saludable de amor célibe, mucho mejor de lo que lo hacía en el pasado.





 
Fr. Brian Welter, Vocations Director
Archdiocese of Chicago

vocations@archchicago.org
www.chicagopriest.com